viernes, 12 de marzo de 2010

Cómo no buscar piso

Hola de nuevo amigos, en esta entrada os daré una serie de consejos sobre cómo NO buscar piso si llegas a una nueva ciudad. Hay una serie de detalles básicos que uno no debe olvidar:

1) No decir que se es estudiante.

La palabra "estudiante" suele traer a la cabeza recuerdos de pelis americanas en las que los universitarios montan orgías y queman casas. Atención señores dueños de pisos en alquiler, aquí va un mensaje para ustedes:

Hollywood ≠ Realidad

(Y menos mal, o de lo contrario los americanos tendrían que salvarnos de algún meteorito gigante, una invasión alienígena o un virus mutante mortal. Aunque por otro lado... siempre podríamos aparcar en la puerta del sitio al que vamos.)

Por suerte yo soy mucho más hábil que todos ellos y cuando preguntan respondo que "estou a trabalhar no Instituto Superior Técnico", que siempre queda muy bien.

2) No tener prisa.

En las grandes ciudades hay muchos pisos en alquiler, pero no siempre a buen precio. Hay que buscar un poquito antes de tomar una decisión.

3) No andarse por las ramas.

Esto significa que si uno tiene alguna pega como inquilino que nuestro colega arrendador debe saber, mejor que se entere antes que después. Al fin y al cabo... se enterará. Por ejemplo, si los ronquidos que uno produce por la noche son capaces de despertar al vecino... o si tenemos una mascota que come carne humana... o...

Y esto también cuenta para el arrendador. Si el piso tiene pegas el inquilino también terminará por enterarse. Por ejemplo, si se te cae una pared encima mientras se prepara unos macarrones... lo normal es que se note.

Así que hablemos claro, que se gana mucho tiempo.

4) No alquilar por poco tiempo (atención: esto puede ser inevitable).

Si todo lo anterior ha ido bien seguro que al llegar aquí más de uno encontrará un obstáculo insalvable. Si vamos a estar en la ciudad por poco tiempo, típicamente 3 meses entonces... estás jo€#|~, digo jorobado. La mayoría de dueños prefieren buscar inquilinos que se queden por más tiempo.

En mi caso ésta ha sido la pega más importante. En cuanto uno avisa de que solamente se quedará en Lisboa por unos tres meses (recordemos el punto 3, avisemos cuanto antes para no perder el tiempo tontamente) la gran mayoría de dueños niega la posibilidad de alquilar su piso. Otros, más avispados, aceptan un inquilino por poco tiempo pero le suben el alquiler mensual para compensar (¡aprovechados!).

No obstante, siempre hay algún dueño más práctico que, ante la ganancia inmediata de tres meses de alquiler, poco se preocupa por buscar otro inquilino y acepta sin problemas un joven estudiante que va a pasar un tiempecito breve en su piso.

Y finalmente, el último consejo, el más importante. Sobretodo...

5) ¡No perder la esperanza!

Hay que seguir buscando, dando vueltas y contactando tanta gente como sea posible. Sin ir más lejos, estos días me llegan contestaciones de correos enviados por mí sobre apartamentos que ya ni recuerdo, pese a que intenté contactar al dueño hará... dos días. Es lo que tiene enviar tantos correos. Pero el lema es... ¡el que la sigue la consigue!


Si nada de lo anterior funciona, siempre podemos poner esta carita.


Todo esto ha sido en realidad una excusa para informaros, fieles seguidores de Portulino, de que ya está cerca el fin de mi búsqueda. Y no me refiero al cromo de Mijatovic de la temporada 95/96 (¡me falta!) sino a un apartamento para vivir en Lisboa. Salvo sorpresa de última hora, este fin de semana ya contaré con residencia oficial en la capital de Portugal. ¡Ya os contaré!

Y recordad que las visitas son bienvenidas...

Hasta la próxima.

1 comentarios:

Unknown dijo...

Piso seguro para el domingo, para poder hacerte un desayuno español fallero con churros y chocolate...